BLOG

La Multidimensionalidad

29 octubre, 2020

Meditaciones creando la nueva realidad: Semillas Crísticas

La frecuencia del silencio es muy diferente a la frecuencia en la que vivimos habitualmente.

Son longitudes de onda diferentes. Son frecuencias diferentes. La imagen que todos podemos conocer es cuando vamos buscando la frecuencia de una emisora de radio. Antes teníamos la ruedecita, ahora vamos pasando y van saliendo números. Cada número es una frecuencia. Y aquella emisora de radio está conectada a esa frecuencia. Si tú quieres escuchar una emisora determinada, tú sabes que está en el 10.5, o en el 90.8 o en el 102, y sabes que en ese número está esa emisora que tú buscas. Eso es una frecuencia. Y puedes elegir en cual frecuencia, cual emisora, quieres escuchar ese día. Muchas veces esa emisora, si nos gusta mucho, la tenemos ya codificada. Y aprietas un botón y la tienes ahí, instantáneamente tienes tu emisora. Quizás la intención de este retiro es codificar una frecuencia para que después simplemente tocando una teclita podáis entrar instantáneamente. Pero uno tiene que poner la intención o la voluntad; tiene que querer apretar esa tecla, o tiene que querer buscar esa emisora. Es algo que se elige. Se elige.

Hoy por hoy creo que a lo máximo que podemos aspirar es a poder elegir en qué frecuencia quiero estar ahora, ahora. ¿En qué frecuencia estaba hace media hora? Estaba en otra frecuencia. Y ahora, ¿en qué frecuencia estoy?

Si queréis, a esto también lo podríamos llamar multidimensionalidad.

Poder elegir varias frecuencias. Como yo sé conectarme a varias emisoras de radio. Puedo estar cantando una jota, puedo estar en silencio, puedo estar conectándome con Gaia o puedo estar matando a un abejorro. Hay varias frecuencias.

Todas las frecuencias son buenas. No hay ninguna mala. Todas ocupan su lugar. Intuyo –y digo intuyo porque no es una experiencia, o es una experiencia muy sutil que puedo haber recibido, pero demasiado sutil como para que eso pueda ser comprensible para mi, y mucho menos transmisible-, intuyo que los maestros ascendidos que han paseado por el planeta o los maestros ascendidos que ya no están en plano Tierra, pueden estar en varias frecuencias al mismo instante. Como si yo en este momento pudiera cantar la jota, comerme una tostada con aceite, matar el abejorro, entrar en el silencio y conectar con el ciervo, al unísono.

Con esto quiero decir que el camino evolutivo es inacabable. Así que la prisa es bastante absurda, porque tenemos la eternidad.

Hoy por hoy creo que podemos aspirar, o yo por lo menos lo que os puedo transmitir es que hay diferentes frecuencias y elige a cuál quieres conectarte. Dentro de esto hay cosas físicas que nos pueden ayudar, igual que esa tecla que yo clico y de repente me sale el 100.2. Es una tecla. Y son teclas físicas. Y dentro de las teclas físicas, que como digo las usamos de forma elegida, yo elijo tocar esta tecla. Lo que nos ayuda, como digo, es tener unos parámetros físicos que nos facilitan la entrada a esa frecuencia. Si nos vamos a caminar, nos ponemos zapato de caminar. Si entramos aquí, entramos descalzos. Si vamos a comer, nos lavamos las manos. Hay teclas que te hacen como una apertura a “voy a entrar en esta frecuencia”. Lo que sí es importante es elegir y ser consciente, elegir y ser consciente, elegir y ser consciente. O al revés, ser consciente y elegir. No sé. Va a depender.

Con esto, qué quiero decir? Que no mezcléis. No mezcléis. Como todavía no tenemos la capacidad de estar en varias frecuencias al mismo tiempo, es bueno, si acaso, respetar las teclas.

Con esto, ¿qué quiero decir, a un nivel muy práctico? Que cuando entréis en esta sala, haced silencio. Esta es la sala del silencio. O la sala, si acaso, de lo que representa el silencio para ti. Ayer estuvimos compartiendo de dos en dos, y me diréis “No era silencio”. Sí que era silencio porque estaba la escucha, estaba la comunicación desde el alma, estaba la comunicación desde el corazón. Eso también es silencio.

Si ahora cantamos una canción desde el corazón, también es silencio.

La palabra silencio a mi me sabe como que no representa verdaderamente lo que es. Lo que pasa es que nos hemos habituado a esa palabra. Pero para muchas personas, lo primero que te dicen es “Yo no sé estarme callado”. Aunque estés callado, si tienes la mente pensando en cuarenta mil cosas, no estás en el silencio.

Y también puedes estar en el silencio, hay una parte tuya que puede estar en el silencio, aunque tu mente está en otro lado. Hemos dicho que no hay que castigar a la mente, no hay que enfadarnos con la mente, no hay que luchar en contra de la mente. Y entonces, ¿qué es el silencio? La vibración. El espacio. A mi me gusta definir el silencio como el espacio donde todo sucede. La fuente de la vida. La vibración entre las partículas cuánticas de la existencia. Es la vida, la vida.

Ayer en la primera meditación pusimos la intención de ser tocados por el silencio, ser tocados por la vida. Deja que la vida te toque. La vida es la fuente de las infinitas posibilidades. Deja que la vida penetre en ti para continuar tu camino evolutivo, tu camino de transformación, o el camino en el que ahora estamos, que no es sólo una evolución, una transformación, sino que es el salto, el salto cuántico. Es la metamorfosis. Es pasar de un estado a otro donde todo cambia. Dentro del útero, estamos evolucionando, creciendo, transformándonos. De pasar de ser nada, a ser un óvulo y un espermatozoide, a ser un bebé. Es una evolución preciosa. Pero luego hay que hacer un salto cuántico, y es nacer. Todos hemos hecho ese salto cuántico.

Ahora a nivel planetario la Tierra, como un ser consciente (Gaia es un ser consciente, sólo que no es humano; Dios tampoco es humano; los humanos somos una forma divina, pero Dios… dicen que le preguntaban al sabio “Dónde está Dios?” y él contestaba “Dónde no está?”), entonces estamos en este salto cuántico de Gaia. Y la humanidad con Gaia. No la humanidad como algo obligado. Se elige.

Gaia está aumentando su frecuencia. Si tu quieres permanecer en Gaia, tienes que aumentar tu frecuencia, porque sino sólo vas a ver destrucción, caos, enfermedad y sufrimiento. Esto no sé si lo entendéis.

Si tu no te preparas para una frecuencia elevada, si tu no te preparas para subir al Everest, cuando llegues a los cinco mil metros ya empezarás a encontrarte mal, y cuando llegues a los siete mil, te va a coger un edema de pulmón porque no estás preparado para subir al Everest. Entonces estamos preparándonos para poder habitar en frecuencias elevadas. Si no estás preparándote para sostener esa frecuencia, y ser feliz en esa frecuencia, no sostener como un esfuerzo, si no estás preparado para eso, a medida que Gaia vaya aumentado su frecuencia vas a tener más estrés, más preocupación, más enfermedad, más miedo, más de todo.

Eso se elige. Lo que no se elige en este momento es si Gaia asciende o no. Sí que es verdad que Gaia se está permitiendo ascender porque ha sentido que la humanidad puede ascender. Sino Gaia no hubiera entrado en esta consciencia, como tantas otras veces ha pasado. No es la primera vez que pasamos por esta situación, como humanidad, sólo que en esta ocasión la humanidad está preparada para ascender.

No quería hablar de esto ahora, pero bueno, así ha venido.

Quizás es necesario tenerlo presente para comprender también lo absurdo de lo que estamos viviendo en estos momentos.

Aparcamos este tema, creo que es mejor para otro momento.

Sí que es importante en este momento que sepamos que podemos elegir la frecuencia, que por favor no mezclemos frecuencias. Todavía yo no estoy preparada para sostener varias frecuencias al mismo tiempo. Si estoy aquí, estoy aquí, y si estoy aquí estoy aquí. Entonces hay que hacer como cámaras de descomprensión. Entras en… no sé… para salir al espacio o para meterte en un submarino, hay cámaras de descompresión, donde tienes que cambiar de presión para salir a otra. Si yo estoy ahora en el comedor, tengo que ir a mi habitación, entrar dentro de mí, aquietarme, apretar mi tecla, y prepararme para venir aquí.

No es algo que surja. Cuanto más lo haces, más rápido es. Y cuanto menos distancia hay entre las frecuencias, también más rápido es. Ahora estoy en una frecuencia. Cuando entremos en el silencio, es otra frecuencia todavía más sutil. Entonces es más fácil pasar de esta frecuencia al silencio, que pasar del comedor aquí. Es voluntad, es elección, es intención. ¿Qué vida quieres vivir? Es un estado de coherencia, de elección, de consciencia sobretodo.

Creo que el estado de consciencia es de las cosas más hermosas a que ahora podemos aspirar y si en algún momento no estamos en la consciencia, seguramente al rato nos vamos a encontrar muy mal y nuestra alma nos retorna: “A ver. ¿Qué te ha pasado? ¿Qué estas moviendo?”. Cada cosita te lleva de nuevo a la consciencia, de nuevo a la consciencia, de nuevo a la consciencia…

Y todo esto no se hace como una disciplina que “Tengo que conseguir no se qué” o “Ahora me esfuerzo. Son las normas”. No. Nadie te da normas para nada. Hazlo a tu manera. Si no lo haces, porque te amas a ti y te sientes un ser amado.

Todo lo que ayer, el dia de ayer, vivimos es como “¿De dónde sacas la coherencia para estar constantemente eligiendo?”, conscientemente “¿Qué quiero hacer ahora?”. Desde el estado de Aquí y ahora, “Me amo y soy amado, me amo y soy amado, me amo y soy amado, y amo a quien me ama”. Es un estado de fusión de ti hacia ti mismo, de la no distancia. En realidad aquí no hay un yo y un tu. No hay un Dios que está fuera de ti. Pero al mismo tiempo está fuera de ti. Sólo que cuando…

Pensad en alguien a quien améis. Cerrad los ojos y pensad en alguien a quien améis, en este momento. Eres tu y es el otro ser. Y ahora siente el amor hacia el otro ser y siente el amor del otro ser hacia ti…

Respiras y retornas al aquí y ahora. Deja la experiencia.

Vamos a decir, por favor, sólo una palabra, una palabra. Quien lo desee que diga una palabra de qué es lo que ha sentido en esta experiencia.

(Calor. Una sonrisa. Fusión. Serenidad. Alegría. Ternura. Equilibrio. Conexión. Amor…).

Respiramos. Abrimos los ojos.

Quería pediros por favor: Tu has dicho conexión. Tu has dicho fusión. Explicad, por favor, qué es conexión, qué es fusión.

(…)

El amor es ser uno. Ser uno. No hay un yo, no hay un tu. Uno.

Cuando no experimentamos este estado de ser uno (no digo de unidad, porque unidad es “nos unimos”, “muchos nos unimos”, unidad de muchos). Ser uno es uno. Qué existe? Uno. Hay algo más? No, uno. Uno.

Cuando no entramos en esos estados, ¿qué es lo que hay que hacer? Mirar a ver qué me pasa a mí que yo no me amo. Yo no me amo. A mí, yo no me amo. Y si yo a mí no me amo, si yo no soy uno conmigo, tampoco voy a ser uno con nada. Entonces, todo empieza por ‘Ámate a ti mismo’. Ámate a ti mismo.

En los momentos en los que estamos en paz con nuestra vida, en coherencia con nuestra vida, en que vivimos aquí y ahora, en ese momento, estás amándote a ti mismo. Y cuando te unes a otra persona que amas, entras en el uno. Si la otra persona a la que amas es un ser no físico, también puedes entrar en el uno. Y es importante, dentro de lo multidimensional, que tengamos presente que lo no físico es tan real como lo físico. Y lo no físico, lo que sucede es que está en otras formas de existencia. Pero es tan real como lo físico. Entonces podemos tener estados de ser uno con seres a los que amamos que ya no son físicos. Y cuando digo seres, incluye toda la creación, algo a lo que tu has amado. Has amado algo que para ti tenía vida. Eres uno con eso. Has amado una mascota. Has amado a una persona. Has amado a un maestro. Eres uno. Uno.

Yo me permito recomendaros –y sólo es una recomendación- que tengáis un vínculo activo con algo que no sea físico. Porque estar sólo en el plano físico, o en el plano etérico de la Tierra… Podemos conectar con el animal de poder, esto no deja de ser etérico en la Tierra, pero hay algo más allá del plano Tierra, sea físico, etérico, astral, hay algo más. Entonces, tened una conexión con algo que no sea del plano físico.

Cuando os hablo de conectar con la consciencia expandida. Nuestros difuntos, todos están con una consciencia más expandida que nosotros. Todos. Sólo porque ya no están en la dualidad de la tercera dimensión. Pero no quiere decir que estén con la consciencia más evolucionada. Es diferente. Entonces nuestros seres amados difuntos, ellos ahora están aquí y aprenden con nosotros.

Os voy a explicar una anécdota de cuando yo empecé a hacer retiros en Sevilla. Empecé una semana, como ahora, igual. Una semana de retiro en un cortijo de Almería. Y se creó un grupo de Valencia, Madrid, Barcelona, Sevilla. Había una mujer de Valencia que vino a ese retiro y que dos años más tarde murió. Dos o tres, tres años más tarde murió. Cuando ella murió -no os voy a explicar todo en detalle-, pero cuando ella murió y ya entró en el plano de luz (que tuvo cierta dificultad), yo organicé otro retiro. Y una vez que ya lo colgué en el Whatsapp (porque entonces no tenía la web) y lo empecé a difundir, ella se me presentó una noche y me dijo “Yo me apunto. La primera!”. Jo!, la primera. Vale, vale, vale… Ellos evolucionan. Siguen evolucionando.

Os quería transmitir que es necesario conectarnos a seres de consciencia espiritual expandida que estén más elevados que nosotros. Entonces, elegid un maestro. Yo me traigo a Moratiel, a Santa Teresa, a Jesús, y a los que vienen. Hace cuatro días vino Aurobindo. Digo ‘Este es que me quiere ayudar a hacer la eco-aldea, pero yo no le he llamado”. Entonces son seres elevados de consciencia que están acompañándonos.

El Padre divino, la Madre divina son consciencias ya tan inmensas que te fundes instantáneamente con ellos, porque están dentro de ti. El Padre divino y la Madre divina somos nosotros mismos. Pero te diriges al Padre como padre y a la Madre como madre. Entonces, unirse a algo elevado de consciencia expandida te permite saborear que nunca, nunca, estás solo. Nunca estás solo porque estamos multidimensionales.

Hay personas que prefieren tener un gurú en la Tierra. No pasa nada, pero siempre está bien saber que estamos en planos evolutivos y que hay seres que están evolutivamente más avanzados que nosotros. ¿Por qué no les vamos a pedir ayuda? ¿Por qué no vamos a dejar que nos ayuden? Y ahí hay un vínculo de unidad. Si tu eliges a Santa Teresa para ser tu guía espiritual, eres uno con Santa Teresa, porque la amas y te sientes amado/a por Santa Teresa. Es necesario que haya un vínculo amoroso con tu maestro espiritual, un estado de fusión amorosa con el maestro espiritual. Si no tenéis un maestro, sólo que le pidas a la vida “Quiero un maestro”, pues va a venir un maestro. Luego tu puedes decir “Vale, de acuerdo” o puedes decir “No. Quiero otro”. No pasa nada. Si es que no hay nada malo.

Estoy intentando transmitiros la multidimensionalidad.

Todo está en el amor, ya lo sabéis. Y eso cómo se explica?

Qué es el amor?

Es que las tres habéis hecho ese gesto. No sé si lo habéis visto. Las tres habéis hecho ese gesto.

Voy a acabar ya de hablar y entraremos en el silencio, pero sí que es verdad que cuando estábamos en el corro conectándonos con el ciervo, y además estábamos conectados/as con los chacras, en ese momento yo he sentido el corazón como que se expandía muy fuertemente. ¿Alguien más lo ha sentido?

(…)

Os felicito porque muchos habéis aligerado vuestras mochilas. Y dicen que aligerar y alegrarse es lo mismo. Yo cuando iba a la montaña de jovencita con 30 quilos en la espalda y me la quitaba, no os imagináis lo contenta que estaba. La alegría que da quitarse una mochila… Es una gran alegría. Tu has necesitado en ese momento… te has dado cuenta de que eso te sobraba.

Bueno, el ciervo (he mirado en mis apuntes chamánicos, y, cuando lo he mirado, yo me he sentido como que de repente he podido reconocer la experiencia, no me daba permiso a reconocerla allí, no la he verbalizado, pero sí que es verdad que he sentido “Ua!”), el ciervo representa el chacra corazón.

(…)

No os imagináis… Están esperando que les pidamos ayuda. Como nosotros: tenemos que ayudar a alguien, a nuestros hijos… estás esperando que te pidan ayuda.

(…)

Es una majestuosidad. O sea, es Tierra, conecta arriba, conecta abajo…

(…)

Muchas veces lo divino –y cuando digo divino, digo eterno, digo consciente, digo más allá del plano físico-, lo divino nos asusta. Hasta que no lo reconoces nos asusta. Entonces, muchas veces, Jesús, cuando se presenta después de resucitado dice “No tengáis miedo”. Incluso el ángel, cuando habló con María, le dijo “María, no tengas miedo”.

Nuestra mente no identifica… “Qué es esto”. Está bien. Está bien.

(…)

Qué te hace sentir a ti que ese ciervo esté colgado en esa pared? Tu mente qué piensa cuando ve a ese ciervo colgado en la pared?

(…)

Y eso qué te hace sentir a ti?

(…)

Por qué te dice el ciervo “No me rechaces”? Qué tiene que ver la fuerza con el “No me rechaces”?

(…)

De qué tienes miedo?

(…)

De qué tienes miedo que ese ciervo esté allí?

(…)

Qué es lo que estás rechazando tu ahí?

(…)

Y que pasa si lo han matado?

(…)

Y que pasa si han matado a ese ciervo para hacer ese adorno? Cómo te sientes tu de que tu tio, con su fuerza, haya matado a ese ciervo para hacer un adorno?

(…)

Reconoce, cierra los ojos, y los demás también, reconoce dentro de ti que hay una fuerza que ha matado, o que ha hecho daño a otro ser. Mira a ver qué sentimiento surge en ti cuando tu fuerza mata o hace daño a otro ser. Y permítete reconocer si ese sentimiento te permite, te impide o te facilita, si ese sentimiento te impide o no te impide conectar con el ser al que has hecho daño. Contempla si existe la conexión con el ser al que has hecho daño, o existe el rechazo de ti para el que has hecho daño o del que has hecho daño para ti. Si puedes conectar, experimenta la conexión y, si no puedes conectar vamos a integrar las palabras que el ciervo ha dicho: “No me rechaces, no me rechaces. Pídeme ayuda, no me rechaces”.

Vamos a acostarnos con la cabeza para adentro, y entraremos en una música para hacer silencio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comparte esta entrada en tus redes sociales

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email
Share on whatsapp

OTRAS ENTRADAS