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El cuerpo. Mudras. Movimiento. Chacras.

29 octubre, 2020

Meditaciones creando la nueva realidad: Semillas Crísticas

Cuando nos aquietamos y entramos en el silencio, lo primero que empezamos a sentir es nuestro cuerpo (el cómo está, lo que nos duele, dónde está bloqueado, lo que está contracturado).
Empezamos a escuchar físicamente qué nos pasa. Por eso, pues, sabemos si nos queremos mover, o si queremos quietud, o qué posición le apetece a nuestro cuerpo para entrar en un estado agradable, o que le sugiera “Esto es lo que necesito, en este momento”. Ese es un estado de escucha y de resonancia física, biológica, de conexión de cada quien consigo mismo, de respeto hacia sí mismo, de amor hacia sí mismo, de estar a gusto contigo mismo. Eso es muy necesario para que la mente no empiece a decir “Estoy sola. Necesito ocupación, actividad, compañía…”. El aprender, el educarte, el escucharte … a estar bien contigo mismo/a.

La escucha lo que hace es que nos conecta con una realidad. Somos dos. Cuando escuchamos somos dos. Yo me escucho a mí. Yo escucho qué necesita mi cuerpo. Ahora yo de repente he hecho este gesto (…). Yo hablo, pero mi cuerpo está cerrando todos sus canales… Ahora estoy interpretando lo que ha hecho mi cuerpo de forma espontánea. No he sido consciente. Mi cuerpo ha cerrado todos los canales. Los ha unido para escucharme a mí. Es el lenguaje del cuerpo.

Os quiero proponer algo que he iniciado antes. Os hablaba de vuestras manos. Siente tus manos. Deja que se expresen. Es una escucha que ya no expresa una afirmación. Cuando yo he hecho así (…)  estaba expresando o reafirmando lo que mi boca decía. Lo que ahora os digo es un lenguaje que es de una vibración. No sólo de mi vibración, sino de cómo la vibración resuena en mí. O de como yo resueno en la vibración. Y esto son los mudras. Son mudras. Los mudras no son estáticos. Podemos hacerlos estáticos cuando decretamos algo. Pero ahí ya estamos poniéndole mente al mudra. El mudra es mucho más que una mente. El mudra es un lenguaje del cuerpo sutil donde resuena la vibración. Os propongo que sintáis vuestras manos. Quizás empezaríamos así (…). Si alguien quiere empezar de otro modo, también. A mi me surge proponeros empezar así y siente cómo las manos tienen un movimiento. Es un movimiento que no es mental.

El movimiento se goza desde la respiración.

Quizás pueda sugerirte un sentimiento, pero no es necesario. Si te lo sugiere, escúchalo, y si no, simplemente fluye. Nada más.

Si quieres estar, si te surge estar en la quietud, también. Sólo fluye.

Es un movimiento que no te pertenece en realidad. Es el lenguaje de todos, en el punto en el que tu estás. Y el lenguaje también de las montañas. Es la interacción de todas las resonancias.

Es el lenguaje de los bebés, de los recién nacidos, que mueven sus manos, sus pies y su cuerpo. Puedes sentirte un recién nacido, si quieres. No hay mente.

Puedes sentir tu fontanela, tu chacra corona abierto.

Puedes sentir tu chacra estrella por encima del chacra corona.

Y el chacra base, raíz, no el Mulahdara, por debajo, como a un metro por debajo.

Puedes sentir como tu campo magnético se completa expandiéndote.

Si en algún momento deseas detener este movimiento de tus manos, hazlo. Sólo fluye con lo que surja dentro de ti.

Y damos las gracias por la experiencia, por la conexión.

Nos quedamos en nuestro silencio.

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