BLOG

Culpar al otro

29 octubre, 2020

Meditaciones creando la nueva realidad: Semillas Crísticas

Simplemente es fruto del resultado de mi experiencia como terapeuta, sólo es eso, no es más que eso.
Si le quiero poner una explicación un poco más espiritual, lo único que se me ocurre a veces y que lo he compartido con alguno de vosotros, es un verso de no se qué salmo bíblico, un salmo creo, donde dice Dios, habla Dios y dice:

“Mis caminos no son vuestros caminos,
mis pensamientos no son vuestros pensamientos”

Por eso la mente etiqueta como negativo cosas que no lo son. No lo son.  

Eso a nivel global, pero a nivel terapéutico, si que es necesario ver que estamos en las ultimas generaciones, desde Freud creo más, como muy exigentes de lo que tenemos derecho a recibir cuando nacemos.
Entonces, tenemos derecho a recibir muchas cosas porque sino nos bloqueamos y entramos en psicosis, en neurosis y ‘la culpa es de mi mamá y de mi papá porque no me querían’.
Esto yo lo estoy viendo como un error de lo que es un patrón, una creencia errónea que lo único que genera es aumentar el egocentrismo. Ya no hablo aquí del ego, sino, el ‘yo tengo derecho a’.
Eso hace que sólo veas lo que no recibes pero no pones la atención en lo que sí recibes
y la vida desde hace algún tiempo, desde el siglo 19, es la queja a nivel social.  
Nos pasamos la vida quejándonos de lo que no nos han dado los papas, de lo que no nos han dado, de como nos han maltratado, …
Entonces, para entrar en la paz interior, en la paz profunda, la pura verdad es que esto hay que borrarlo.
Aquí cada quien que intente ver su propia historia personal. Pero intentar ver que muchas cosas no nos han dado, si muchas, lo primero, porque no las tenían o porque no podían.  Pero mira a ver, las que sí que te han dado.
Es como muy sencillo esto, es terapéutico esto, no es ni espiritual.

Cambia la creencia, cambia el enfoque porque ese enfoque erróneo nos conecta y nos hace que, en la dinámica aquélla de que tu ‘creas lo que crees’, tu crees que tu papa no te amó y resulta que después tu marido no te amará y tus hijos tampoco porque te pasas la vida quejándote de lo que no te han dado.
Es un matiz muy sutil, muy sencillo, pero todos estamos impregnados de esta consciencia de queja en la que se vive en el siglo XIX, siglo XX y todavía en el siglo  XXI.

Entonces, mirar dónde está vuestra queja.
Y lo único que hay que hacer con esa queja es mirarla y decir:
 vale pues es verdad, esto no me lo han dado y además no me han comprendido y además me han exigido y además nunca lo hacía bien y además ….
Yo que sé la de cosas, una lista de quejas increíbles que tenemos y con eso nos montamos nuestra historia personal.

Yo propongo,
Sal de la queja y mira lo que sí te han dado, lo que sí que te han dado.
Y eso sana a la niña y al niño interior.  No os podéis ni imaginar, porque de repente la niña dice:  “ala, pues de repente me acuerdo de aquel día que me lo pase tan bien y aquel otro día que me explicaron un cuento y aquel otro día que me dieron un cachete pero la mama me dijo ‘esto es por tu bien’, ala lo hizo por mi bien no porque era una maltratadora, …. “
Ver la parte positiva de todo, sino nos quedamos en el ‘me han castigado, me han maltratado, no me han querido’

Como lo tres monos,
‘no ver lo malo, no oir lo malo, no decir lo malo ‘…
O lo bueno
No veo lo bueno, no escucho lo bueno, no hablo lo bueno’.
Depende de lo que has interpretado de los monitos

Cambia la historia, estamos para cambiar la historia.  Hay que cambiar la percepción de nuestra vida. El presente no va a cambiar sino reinterpretas tu vida y lo que tu has querido creer. Una cosa no te va bien, bórrala. Lo del abejorro, este fuera, el otro lo cambio, otro que se va solo.

La queja, el derecho a quejarnos para equilibrar los momentos en que eso no era posible porque te mataban, ahora tenemos derecho a quejarnos. Hemos estado equilibrando un poco la balanza del sometimiento.
Ahora hay que salir del sometimiento, pero también hay que salir de la queja.  Toca salir de la queja. Hemos de encontrar el punto de luz.
Hay que reinterpretar la vida realmente y recapitular, también se dice.
Ver tu vida donde sólo te acuerdas de cantidad de cosas terribles y que te hacen llorar mucho, pero de repente, pon foco y veras como empiezan a venir memorias de cosas tan preciosas, muy bonitas. Reinterpreta tu vida.

El reinterpretar la vida también nos permite tomar el poder.
Mientras estamos en la queja somos victimas y no tomas el poder ni por casualidad y si lo tomas, es para matar al otro.
Tomar el poder no es destruir al otro, tomar el poder es decir NO y se ha acabado, no hay que hacer nada más que decir NO.  En cambio cuando te quejas, esto, aquello y más, ….. y montamos una historia que es inacabable, porque partes de una creencia.

Todo este akáshico que está biológicamente metido en nuestro ADN hay que reinterpretarlo, hay que borrarlo, recodificarlo o como queramos llamarlo.

Que tu papá te pegó, bueno, pero es que él creía que pegándote te estaba educando. Que era una forma horrorosa de educar, vale si, ya lo sé, pero déjalo, date cuenta de que él creía que era bueno para ti.  Que tu no lo crees, que no quieres esa forma de educación, suéltala y ve a tu padre sin ese programa, ve el alma de tu padre sin ese programa y vas a ver la dulzura del alma que te encuentras ahí.

Que tu madre estaba triste porque resulta que su marido, o sea tu padre, no la quería y que desgracia la mía, toda una infancia aguantando a una madre triste, pues dile: ‘mamá esta tristeza que me hace sufrir tanto, no es mía, es tuya cariño mío. Yo te la doy para que tu la sanes, la gestiones y recibo tu amor no tu tristeza’.

¿Porqué voy a recibir la tristeza de mi madre?, recibo su amor. Y si su amor es que está todos los días bloqueada, a lo mejor te hace un plato de sopa o a lo mejor te pone una ropita o a lo mejor te hace unas trenzas, o a lo mejor simplemente te ha dado la vida y si te ha dado su sangre, su oxígeno , …  ¿y si no ha dado para más?

– Bueno y es que me quería abortar, y me intentó abortar.
Vale pero, ¿verdad que no lo hizo?, ¿verdad que sigues viva?
Y aunque te hubiera abortado es igual, hubieras estado dos meses dentro de su útero, lo suficiente para equilibrar tu karma y el suyo.

Reinterpreta todo. Todo se puede reinterpretar. El drama que nos montamos sólo es un drama de novela, una novela.

– Oh es que estaba siempre solita porque nadie me entendía
– ¿Pero te gustaba?, ¿estabas a gusto?
– Ah, pues sí
Pues oye, pásatelo bien ¡¡.  Todo es re interpretable, de verdad.
Lo que no soltamos es el drama y la queja viene asociada a que ‘ tú eres el culpable de mi desgracia’.
Esta mañana decía, yo me siento culpable. Hoy es, la culpa la tiene el otro y ahí entras en una falta de poder personal increíble en una victimización de la vida donde lo único que consigues es enfermar y que la vida te ponga una vez detrás de otra la misma situación hasta que dices bueno, me amo. Me amo y recibo la luz y lo otro lo dejo pasar. Y en ese camino vamos tomando la fuerza personal.

Esto que estamos hablando ahora forma parte del empoderamiento, de lo que somos, del decir ¿quien soy yo?, ¿qué hago con mi vida? …
Bueno, pues, vamos a hacer un poco de silencio, escuchando el sonido de la lluvia, de los truenos, conectando con nuestra niña, nuestro niño interior como para informarle, vamos a informarle de que estamos reinterpretando la vida para que dónde aparecía tristeza,  pues mira, oye, que no hay tanta, sabes

– ¿Porqué es tan importante sanar el niño interior?
Me viene decirte,  para entrar en la conciencia Crística el niño interior tiene que ser feliz, para entrar en la búdica también pero para tener tu propósito de vida, el niño tiene que estar bien y en general, tu no puedes estar sano si tu niño no está sano.
No puedes tener a tu niño, “bueno que desgracia de infancia…. Mejor la borro y continuo como si nada, me olvido”. Nunca se olvida nada.
La mente puede olvidar o entrar en un alzeimer también. La mente tiene sus recursos para olvidar muchas cosas o se distrae con las drogas o con búsquedas o con viajes o con tomar una cerveza.
La mente puede olvidar muchas cosas, el ADN no, no olvida nada.

-¿Que edad se considera, cuando hablamos de niño interior?
Toda la infancia tiene que ser sanada, lo que pasa es que hasta el año estamos totalmente conectados, el bebé no tiene una identidad del yo y a nivel psicológico a los tres años dicen que ya se ha creado un yo pero en realidad a partir del año 1 ya empieza a tener un yo que se ancla.
Pero un niño de 5, 6 o 7 años puede tener un drama personal también.
Sobre todo es que intra útero y hasta el año no hay un yo,
 ¿yo quién soy?, ¿quién soy yo?, ¿quién es mi mama?, ¿quién es Dios?
No hay un yo porque está todo abierto, todos los canales están abiertos.
A esto le llamo yo ‘arquetipos’. Está formando parte de algo más superficial que lo de esta mañana pero que nos codifica totalmente. Una forma más superficial pero nos codifica

Vamos a entrar en silencio.
Respira profundamente.  

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comparte esta entrada en tus redes sociales

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email
Share on whatsapp

OTRAS ENTRADAS